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Revista Talento septiembre octubre 2020 10 aniversario

Revista Talento 10º aniversario edición septiembre-octubre 2020

Al igual que en la vida o en las familias, en las organizaciones hay fechas importantes. Y hoy es una de ellas. Quizá ya lo sepas o quizá no hayas reparado en ello pero en Atesora Group ¡estamos de aniversario! En esta edición de Talento celebramos 10 años. Una década desde que, con mucho esfuerzo y una gran dosis de ilusión, fuimos pioneros con una publicación única en España sobre desarrollo organizacional.

Un  número tan importante y redondo de la revista Talento se merecía una edición especial así que hemos sacado toda la artillería para seguir haciendo lo que más nos gusta: escribir y continuar acompañando a profesionales y organizaciones en situaciones de cambio, desarrollo o transformación.

Jorge Salinas, presidente  y socio fundador del grupo, en la Editorial ‘REVOLUCIONANDO EL DESARROLLO DEL TALENTO. 15/10/0,5: Estos son nuestros números’ se para a reflexionar sobre la transformación de Atesora Group desde sus inicios a la situación actual manteniendo los principios conceptuales y metodológicos con el fin de que los profesionales tengan éxito profesional a través del Aprendizaje.

En el artículo de Jaime Bacás, socio fundador y alma mater de la revista en estos diez años, nos propone que respondamos a la pregunta ‘¿Trabajas o Consigues?’ y plantea varias reflexiones en función de las diferentes respuestas. Y tú, ¿qué has respondido? ¿Te mereces una mariscada?

El artículo de Miquel Pocurull utiliza un título de Epicteto ‘No es lo que te ocurre, sino cómo reaccionas a lo que importa’ para contarnos cómo conoció la Revista Talento y cuáles han sido los artículos que le han movilizado más en estos 10 años.
¿Cómo ha sido tu experiencia con la Revista? ¿Qué artículos han sido los más significativos?

El artículo de Miguel Labrador, ‘Estímulo vs. Causa: Vivimos lo que interpretamos’ desarrolla a partir del modelo S.P.E.C. la forma para comprender esta distinción y dónde podemos actuar como personas. ¿Quieres conocer este modelo? ¿Qué parte consideras que es la más importante?

En ‘¿Quién dijo miedo?‘, Iván Yglesias-Palomar establece paralelismos
entre las políticas de desarrollo en periodos de crisis y una de sus grandes aficiones: ¡las
películas de terror! ¿Te atreves a leerlo?

En estos momentos de cambios profundos desde Atesora Group te invitamos a adaptar las
competencias y las habilidades de tus colaboradores para conseguir el mayor éxito profesional.

¡No te la pierdas! Estamos seguros de que no te arrepentirás y, de paso, puedes alzar tu copa para brindar con nosotros por este cumpleaños tan especial. ¡Gracias por ser uno de nuestros lectores más fieles y por seguir ahí… 10 años después! ¡Por otra década llena de conocimientos, buenas lecturas y sobre todo, a vuestro lado!

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CREATIVIDAD

Pensamiento creativo: La creatividad, generadora de transformación

¿Cómo de familiar le resulta el siguiente escenario? La tecnología queda obsoleta en cuestión de meses, la competencia de los mercados es feroz, las empresas modifican sus planes estratégicos a corto plazo, una globalización imparable, la agresiva reducción de costes, la productividad y los resultados por encima de todo, mientras, en el día a día, ya nada parece seguro, estable y menos ahora después de la experiencia vivida en la pandemia del Covid-19. Dado este escenario, el entorno cambiante en el que nos movemos, y habida cuenta de que lejos de remitir puede ir a más, es cada vez más evidente lo necesaria que resulta la creatividad porque sin ella resulta extremadamente difícil avanzar, máxime si no logramos hacerla sostenible en el tiempo.

Apelar a la creatividad nos sitúa en otra perspectiva, en otro momento, en otro lugar … nos abre la posibilidad a transformar o generar nuevas realidades, valiosas y útiles que aseguren nuestro bienestar propio y, también común.

Mitos sobre la creatividad

Las teorías implícitas sobre la creatividad están presentes en todos nosotros y determinan nuestra forma de pensar y comportarnos en relación a la creatividad.

Estas teorías implícitas parten de un entendimiento popular que ha ido acumulándose y transmitiéndose de manera generacional y cultural y que muy difícilmente se renuevan pues son resistentes al cambio.

En determinados momentos de la historia han podido llegar a tener incluso más peso que las teorías científicas, ya sea por falta de estudios rigurosos o bien porque han sabido explicar de una manera muy útil y convincente una realidad social compartida, alguna inquietud importante o bien porque la persona que la construyó llegó a ser muy influyente en ese momento histórico.

Al centrarnos en la creatividad, y en cómo han influido las teorías implícitas, en su explicación no podemos olvidarnos de todas aquellas que se han centrado en los artistas, digamos con mayúsculas, Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Picasso, Mozart, Beethoven, etc. y en su vida y descripción de cómo fue su historial creativo, se habla de don, de gracia, de espíritu romántico, son considerados como genios y todo esto se integró en lo que se puede llamar el inconsciente colectivo.

Tal es el caso de los mitos sobre la creatividad, en ocasiones tan arraigados, funcionan más como un lastre y como mandatos que nos impiden ya no solo ser creativos si no ni siquiera intentarlo, no dar ni el primer paso.

Algunos ejemplos de estos mitos son:

– La creatividad es algo de unos pocos.

– La creatividad es un don.

– El creativo tiene algo de loco.

– No se puede enseñar la creatividad.

– El creativo es un “iluminado”.

– Una idea creativa surge por generación espontánea.

Creatividad, cambio y transformación

Creatividad es darse el permiso para, dado el momento, pensar, sentir y hacer cosas de forma diferente. Sin juzgarlas, sin descartarlas de antemano, pensar, hacer y sentir diferente, probar y ver qué pasa… La creatividad es una actitud que tiene que ver con la disposición de querer ir más allá de lo conocido o aceptado, de creerse capaz de transformar la realidad o descubrir una nueva.

Como señalábamos antes, a lo largo de la historia se ha mantenido reducida la creatividad a algo propio de los genios, sin embargo, la creatividad es de todos. Es a todos a quien va dirigido nuestro artículo. Todos los seres humanos son creativos -en mayor o menor grado- siendo algo que se puede desarrollar y potenciar ya no solo para el beneficio personal sino para el beneficio común.

El pensamiento de que solo los genios son creativos es una idea reduccionista y nos atrevemos a decir que también, “resultadista” (aún a sabiendas de que de que este vocablo no está recogido en la RAE, creemos que nos sirve a efectos explicativos). ¿Por qué decimos esto?, porque quien piensa y dice eso solo está mirando el resultado, olvidando y dejando de lado una parte muy importante de la creatividad: el proceso.

El proceso creativo es un trabajo arduo para muchos (reconfortante para otros), que requiere de la puesta en marcha de nuestras mejores cualidades para desembocar en el mejor de los casos en algo que se pueda considerar creativo y en el peor de los casos (aunque dudamos que haya un peor de los casos) el proceso se quedará en un camino que ha merecido la pena recorrer y del que habremos obtenido un beneficioso aprendizaje. En otros casos, el camino recorrido puede servir para enlazar con uno nuevo que nos lleve al destino deseado (fenómeno de concatenación de ideas). Por tanto, ningún intento creativo cae en saco roto.

Visto así (y así lo vemos) iniciar el proceso creativo y darse permiso para recorrerlo merece la pena en sí mismo: “El viaje es la recompensa” (proverbio chino).

Recorrer el camino conlleva gestionar nuestra zona de comodidad en la que todos nos encontramos de una manera u otra. Cada uno tiene la suya, pero todas tienen en común que en ellas, nada crece, no se crea nada nuevo, ni hay aprendizaje. Este último se encuentra fuera de la zona de comodidad, sólo cuando nos atrevemos a dar un paso más allá de lo conocido, de lo cómodo, hay cambio y hay aprendizaje.

¿Qué tiene que ver esto con la creatividad?

El ser humano se encuentra en la disyuntiva de tener que elegir entre su instinto de conservación y su instinto de exploración. Cada una de estas elecciones cubre una necesidad, la zona de comodidad le sirve para cubrir su necesidad de autoconservación y seguridad mientras la zona de exploración cubriría su necesidad de aventura y descubrimiento. A simple vista, la primera elección parece la más segura y suele salir elegida frente a la segunda. Invitamos al lector a realizar la siguiente reflexión: ¿es la zona de comodidad la más segura?, ¿por cuánto tiempo? La zona de exploración nos ofrece la posibilidad de cubrir las dos necesidades. Un ejemplo, la sobreexplotación actual de recursos, a pesar de estar declarada como un problema a nivel mundial, al no afectarnos de manera inmediata, en exceso, no se toman las acciones pertinentes en los tiempos adecuados lo cual pone en riesgo nuestra necesidad de conservación.

Ciertamente, con el paso del tiempo, la zona de comodidad se puede ir ampliando, si bien, esta ampliación ha de ser una constante, una rutina porque lo nuevo con el paso del tiempo y la repetición pasa a ser lo conocido. Estos nuevos hábitos pasan a ser viejos hábitos, nuevamente rutina, así la zona de comodidad se amplía siendo imprescindible, una vez más, estar en constante cambio, en constante aprendizaje, en constante adaptación y como no, en constante creación y solo desde aquí podemos hablar de una disposición hacia lo creativo, hacia una nueva manera de mirar lo antiguo, lo conocido y por qué no o más bien, para qué no, convertirlo en una nueva manera de mirar el mundo que nos rodea. El reto es convertirse en un nuevo observador capaz de generar una nueva realidad. Esto es el motor de la creatividad.

Desde el punto del descubrimiento, la creatividad nos conecta con nuestros recursos, desarrollando nuevas actitudes, nuevas ideas, nuevas posibilidades. Soltar lo seguro y conocido, por lo posible.

Para todo esto, no vale más de lo mismo, es necesario cambiar, y para eso, aparte de compromiso, se necesita creatividad, nuevas maneras de mirar lo conocido, nuevas formas de estar en el mundo, de buscar, de crear y de realizar un proceso de transformación.

Lo seguro siempre fue una falacia, una invención que nos ayudaba a creer que controlábamos más de lo que lo hacíamos en realidad y, de repente, todo ha dado ha dado un giro, mostrando lo que antes solo veían unos pocos, el cambio es la única constante, siendo así, es imprescindible adaptación, adaptación en velocidad y para adaptarse hay que crear, lo de ayer hoy no vale, sin creatividad no podemos avanzar.

Todo lo tratado en este artículo implica un cambio cualitativo en la forma de afrontar el mundo en el que vivimos y nos empodera, haciéndonos más responsables de nuestra creatividad. Tanto la ciencia como nuestra experiencia nos dice que somos plásticos y flexibles, entonces ¿cómo no modificar?, ¿cómo no cambiar?, ¿cómo no ser más creativos para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos? La posibilidad de hacer que las cosas sucedan es una alternativa más y, en este caso, tiene que ver con la creatividad. Por supuesto, nada es de la noche a la mañana, se requiere de esfuerzo y constancia, estar en el lugar apropiado, reconocer el momento oportuno, sin olvidar el verdadero motor de la acción, la motivación, usando el verbo más potente que hay: QUERER.

Todo lo anteriormente comentado en este artículo puede quedar resumido en una sola frase del famoso novelista y ensayista francés Marcel Proust:

 “El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes sino en mirar con nuevos ojos”

Y tú, ¿te atreves a mirar con nuevos ojos?

Nuria Lorenzo, Coach Profesional Certificada por ICF, PCC

Jorge salinas editorial Atesora Group

Omni-Líder: El liderazgo integrador que nos sacará de “ésta”

El liderazgo no ha dejado de evolucionar desde los principios de la humanidad.

Quizá no se empezó a hablar de modelos hasta ya iniciado el siglo XX, cuando Frederick W. Taylor propone un sistema de organización racional del trabajo en su obra “Principios del Management Científico (1911)”, lo que luego se dio en llamar el “Taylorismo”. A partir de entonces, no hemos dejado de poner etiquetas a los distintos modelos de gestionar personas y recursos cuyo aporte proporcionaba algún aspecto diferencial con el anterior. Desde el líder tradicional hasta el líder Camaleón pasando por el líder al servicio, el líder 232 o el líder envidia.

Con la situación tan anómala que está viviendo la humanidad en este 2020, donde habitamos una “aldea global” no sólo en lo tecnológico y en la gestión de la información, sino también en lo que a pandemias se refiere, es tiempo de identificar el nuevo modelo de liderazgo que nos sacará de una de las más terribles crisis humanas y financieras que recuerda nuestra historia reciente.

Con tantas empresas y sectores afectados por esta crisis el ámbito organizacional necesita un líder integrador que no solo ponga foco en la gestión de recursos, sino que sepa como sacar partido de la innovación, de la incertidumbre, de la vulnerabilidad, de la diversidad, del “no saber” y de las comunidades de aprendizaje, sin olvidarse de equilibrar las dimensiones personal, profesional y social de los integrantes de esas organizaciones.

Por eso nace el OMNI-LÍDER que basa su fortaleza en cuatro pilares:

– INCREMENTAL: Busca el desarrollo humano como palanca para la obtención de resultados (es un gestor emocional del equipo que promueve el compromiso y facilita la confianza y la motivación)
– L.F.: Aprovecha el entorno para construir su liderazgo (experto en gestionar organizaciones ágiles, líquidas y flexibles para integrar el cambio constante, la incertidumbre y el aprendizaje continuo)
– SENSIBLE: Es consciente de su impacto y se esfuerza por mejorarlo (disfruta de la diversidad y lidera desde la vulnerabilidad)
– MULTIDIMENSIONAL: Integra los diferentes sistemas en un todo (integra la dimensión personal, profesional y social, estimula el Smart Working, el omni-trabajo y las comunidades de aprendizaje)

Desarrollar todas estas dimensiones es una tarea desafiante que pasa por la toma de consciencia y el entrenamiento de nuevas habilidades (soft skills), pero sobre todo pasa por un cambio de actitud. Aquellos que consigan fusionar los cuatro pilares en un todo dejarán de ser líderes para convertirse en lidertarios, es decir, creadores de líderes.

El Grupo Atesora ha desarrollado un estructurado e intenso programa modulable y entregable en diferentes formatos que facilita la transición del líder a OMNI-LÍDER y nos ilusionará mucho acompañarte en este camino.

Si quieres descubrir cómo hacerlo es momento de que conversemos. ¿Hablamos?

Jorge SalinasPresidente de Atesora Group.

La mejor forma de predecir el futuro es inventarlo

La mejor forma de predecir el futuro es inventarlo

En 1968 el Ejército de los Estados Unidos desarrolló el método conocido como “Ingeniería de sistemas de la formación”, para dar continuidad y soporte a los estudios que demostraron que los mejores equipos de sus fuerzas armadas no eran los que tenían más conocimientos técnicos, sino los que sabían resolver mejor las situaciones de conflicto, mantenían una mejor comunicación entre el equipo y poseían un mayor sentido de la responsabilidad y de compromiso con el grupo. Fue entonces cuando se acuñó el término Soft Skills, y se dio el pistoletazo de salida a la formación en estas “nuevas” competencias.

En los más de 50 años que han pasado desde entonces, la formación en habilidades ha evolucionado de forma muy rápida; tanto en lo referente a las temáticas tratadas como en la manera en la que se facilitan. Las competencias que el Ejército Americano precisaba por entonces, y consecuentemente comenzó a desarrollar, distan mucho de las habilidades de liderazgo que las organizaciones de principios del siglo XXI necesitan; y precisamente hoy día estamos viviendo uno de estos momentos críticos en los que se requiere adaptar los conceptos y los formatos a las nuevas necesidades que demanda un líder.

El concepto de OMNI-Líder desarrollado por Atesora Group tiene como objetivo atender a esta nueva realidad y dar respuesta a sus requerimientos. Nuestros 4 Pilares del OMNI-Liderazgo –Líder Incremental, A.L.F., Sensible y Multidimensional- pretenden dar un soporte filosófico y metodológico a los líderes de esta nueva década, tan diferentes de los anteriores en la forma de entender y afrontar el liderazgo. Diferencias relacionadas con la virtualización de los formatos, la peculiar gestión de las organizaciones horizontales, la integración de los espacios profesionales con los personales, el manejo y optimización de la diversidad de los colaboradores, la incertidumbre en la toma de decisiones o la importancia de usar constantemente la influencia lateral.

Para poder atender estas demandas y desarrollar el talento cumpliendo con las exigencias que nos impone el nuevo entorno, hemos creado formatos de entrega mucho más flexibles, customizados y ágiles; y no sólo aprovechando al máximo lo que la tecnología nos permite, sino reorganizando la estructura y los contenidos de los programas, y haciéndolos modulares y completamente adaptables en fondo y forma a las necesidades de cada Organización.

Los programas virtuales han pasado de ser un interesante complemento de los encuentros presenciales a los buques insignias de la formación y el desarrollo. Sin embargo, al ser la facilitación en formato virtual -por su propia naturaleza- más intensiva, basada en impactos breves y dirigidos, hemos puesto mucho énfasis en reforzar la parte previa y posterior al propio encuentro, con objeto de capitalizar al máximo la intervención. Vídeos formativos, podcasts, artículos y cuestionarios de reflexión, diagnósticos, etc., serán, cuando convenga cada uno de ellos, vehículos para anticipar la reflexión sobre el tema del encuentro y el caldeamiento emocional de los participantes, lo que aportará una base más madura sobre la que trabajar.

En ocasiones son aconsejables intervenciones muy escalables, que permitan hacer llegar un contenido concreto a un gran número de participantes, pero que sean facilitadas por un coach experto en tiempo real. Nuestros Webinar interactivos cumplen muy bien esa función, permitiendo una relación natural y colaborativa entre participantes y facilitador -de igual modo, esa misma intervención podría ser grabada y distribuida en formato de video a través de los medios de difusión de la empresa, lo que la haría más escalable aún-. Si buscamos una mayor interacción con los participantes, un Taller Virtual será perfecto para ello por la limitación de asistentes y la alta carga práctica con que han sido diseñados; y las sesiones de Coaching Grupal Virtual permitirán espacios profundos de reflexión, movilización y cambio conductual a un grupo muy reducido de participantes.

Si bien, como hemos dicho, los talleres virtuales son ahora los mas demandados y cumplen a la perfección con el cometido de desarrollar habilidades discretas específicas, mantenemos abierta la opción de los talleres presenciales, con sus tradicionales beneficios, y que pueden combinarse así mismo con otras herramientas virtuales si es el deseo de la Organización.

Y, ya sea el encuentro virtual o presencial, su éxito sólo se conseguirá haciendo sostenibles los conocimientos adquiridos y reflexiones generadas durante el mismo. La consolidación de los aprendizajes y su aplicación fuera de la sala requiere acciones específicas y cuidadas de implantación. Ya sea mediante aplicaciones digitales de seguimiento, planes de acción customizados, sesiones individuales o grupales de mentoring u otras herramientas de las que disponemos, consideramos esta parte del programa tan importante o más que la ejecución del encuentro en sí mismo, por lo que le prestamos igualmente un alto grado de interés.

Para finalizar, comentarte que el título de este artículo -una frase de Alan Kay-, nos sirve de inspiración para seguir innovando nuestros programas con el propósito de ser más flexibles y adaptativos para el nuevo entorno que estamos viviendo.

Miquel Pocurull. General Manager Atesora Group.