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taller virtual gestionando el miedo

Presentación taller virtual: Gestionando el miedo

Claves para impulsarte en entornos A.L.F. (Ágiles, Líquidos, Flexibles)

Hasta hace muy pocos años, el éxito de las Organizaciones se basaba en la solidez de las decisiones de los mandos y el rigor a la hora de adaptarse a los planes (comerciales, financieros, de marketing…) diseñados con mucha antelación.

Por suerte o por desgracia, nos ha tocado vivir una realidad en la que la supervivencia de las empresas reside precisamente en lo contrario: es crítico moverse rápido, tomar decisiones a veces contradictorias y adaptarse urgentemente a lo impensable. Pero como los seres humanos buscamos instintivamente la seguridad para establecernos y crecer, esos cambios frenéticos nos causan incertidumbre y miedo, que repercuten en la agilidad de la Organización y en los resultados. En este Taller-Presentación descubrirás las claves para detectar el miedo, tanto en ti mismo como en los demás, combatirlo y hacer que trabaje para ti.

Objetivos:

• Tomarás consciencia de cuáles son los factores estresores y puntos de tensión
provocados por el miedo a las situaciones
• Aprenderás a diferenciar la imaginación probable de la fantasiosa, transformando la
preocupación improductiva en acción útil
• Descubrirás cómo utilizar los juicios y creencias limitantes ante escenarios de tensión,
y cómo realizar un enfoque múltiple frente a las situaciones potencialmente
desafiantes
• Adquirirás herramientas prácticas para ayudar a otros a gestionar su propio miedo

Fecha: 

Jueves 3 de diciembre de 2020 – 12 am CET

Duración: 100 minutos

Formato: Taller-Presentación Virtual

Invitación exclusiva para RRHH. Cupo limitado.

Enviar correo para inscribirse +Info

PRESENTACIÓN MINITALLER GESTIÓN EMOCIONAL EN ESCENARIOS VUCA

Presentación MINItaller Gestión emocional en escenarios VUCA

GESTIÓN EMOCIONAL EN ESCENARIOS V.U.C.A.

En un escenario de continua evolución –tecnología, globalización, economía, etc.-, lo único que permanece constante es el cambio. De forma instintiva, las personas tendemos a percibirlo como una amenaza, lastrando en muchas ocasiones nuestra agilidad y capacidad de respuesta para hacer frente a los retos de forma competitiva y positiva.

En este contexto, la habilidad para gestionar lo que aún no conocemos se revela como una competencia fundamental en cualquier organización. Este MINItaller ha sido diseñado para proporcionar herramientas rápidas y prácticas que faciliten desarrollarla, tanto en ti mismo como en los demás.

Objetivos

• Los participantes aprenderán a utilizar el cuestionamiento como una herramienta prospectiva para ser más productivos
• Descubrirán cómo utilizar los juicios y creencias limitantes ante escenarios de cambio
• Adquirirán herramientas prácticas para ayudar a otros a gestionar su propia incertidumbre
• Desarrollarán la habilidad de realizar un enfoque múltiple frente a las situaciones potencialmente desafiantes
• Serán más conscientes de las emociones que experimentamos ante el cambio, y cómo “acompañarlas” en cada momento
• Aprenderán cómo gestionar las barreras más frecuentes frente al cambio, consiguiendo el compromiso y la aceptación de las personas involucradas

Horario: 9-14h
Fecha y lugar: Barcelona 21 mayo 2020 – Madrid 22 mayo 2020
Invitación exclusiva para RRHH
Accede al catálogo de MINItalleres completo aquí

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minitaller aprende a pensar fuera de la caja

Presentación gratuita del MINItaller Aprende a pensar fuera de la caja

 

¿Quieres aprender a pensar fuera de la caja o cómo aportar valor en un entorno cambiante?

Como seres humanos, tendemos a aportar soluciones a los retos que se nos presentan en base a nuestros conocimientos, experiencias y escenarios vividos a lo largo de nuestra trayectoria. Esto, que es la base de nuestro éxito en tiempos estables, ya que nos permite replicar los logros, constituye una desventaja cuando nos desempeñamos en un entorno de cambio e incertidumbre. En cierta medida, podríamos decir que nuestros éxitos del pasado se convierten en nuestros lastres del futuro.

En este contexto, solo sobrevivirán aquellas organizaciones capaces de encontrar soluciones inesperadas y disruptivas a los desafíos que experimentarán en el futuro, aún cuando éstos no hayan sido identificados como tales en el presente.

 

 

Objetivos
• Entenderás por qué el pensamiento disruptivo es una baza de supervivencia en tu organización
• Adquirirás patrones de entrenamiento para generar soluciones alejadas de lo habitual
• Incorporarás herramientas y modelos para estimular tu pensamiento creativo, aunque te consideres una persona poca imaginativa
• Aprenderás a integrar los tres modelos de pensamiento: inductivo, deductivo y abductivo o lateral.

Horario: 9:00-14:00 h
Fechas: 11 octubre (MAD) y 25 octubre (BCN)
Lugar: se comunicará con antelación
Cupo limitado. Invitación exclusiva para RRHH
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Las seis cosas que aprendí en la Titan Desert (O las seis claves del éxito para todo lo que me proponga)

Las seis cosas que aprendí en la Titan Desert (O las seis claves del éxito para todo lo que me proponga) Parte VI

SEXTO APRENDIZAJE: OLVIDA TUS ERRORES EN CINCO MINUTOS
Etapa 6. El Jorf-Maadid. 51 kms. 246+. La gloria espera a los Titanes

Y llegó el gran día. Ese que estábamos esperando todos los supervivientes de la edición de este año. Uno de cada cuatro participantes ya se había quedado por el camino y conforme habían ido pasando los días me había ido sintiendo mejor, más confiado, más cargado de pilas, más entusiasmado. ¿Os acordáis del aprendizaje de la primera etapa?: “No acomplejarse”. No lo había hecho, tuve paciencia, seguí mis sensaciones y mi intuición y ahí estaba yo con un nutrido grupo de participantes, algunos de ellos con lesiones, vendas, parches, tiritas y un aspecto de haber pasado por un sinfín de penalidades, pero todos con la sonrisa dibujada en los labios. A esas alturas todo indicaba que íbamos a acabar la carrera. Era la etapa más corta de esta edición y técnicamente no presentaba dificultad aparente, sin embargo nada más darse la salida me asaltó una inquietud que, luego conversando con mis compañeros de aventura, había sido compartida por varios de ellos. Habíamos llegado hasta allí y el entusiasmo podía cegar a más de uno. De hecho, me contaron que estadísticamente la última etapa era una de las etapas en la que más incidencias se producirían. Con el entusiasmo y la alegría desbordada algunos participantes no sólo bajaban la guardia y asumían riesgos innecesarios, sino que dejaban de tomar ciertas precauciones como no vigilar por dónde metían la rueda delantera, la distancia con el corredor que llevo enfrente, a derecha o a izquierda… etc.
Encontramos a más de uno llorando por un simple pinchazo, atrapado por la angustia, en ese momento irracional, de la posibilidad de no acabar la carrera.

Llegar hasta aquí no es una casualidad, es el resultado de muchos factores. No se trata solo de haber preparado la carrera desde un punto de vista físico con un buen entrenamiento previo, también cuenta una buena preparación logística, qué llevo y qué no llevo a la Titan y a cada una de sus etapas. A una buena montura, es decir, una buena bici resistente a las roturas, a las averías mecánicas y en perfecto estado de mantenimiento. A la fortaleza mental para aguantar el sufrimiento y estar preparado para los inesperado, a una buena salud. Que nos respeten los golpes de calor pero que también seamos cuidadosos con lo que comemos y bebemos, cuándo lo hacemos y en qué cantidad. Pero hay un factor que poca gente tiene en cuenta y que sin embargo se revela como elemento clave en un desafío de estas características: la toma de decisiones. Puede parecer evidente…, sin embargo es interesante reparar en ello conscientemente.

La inquietud que nos asaltó a muchos de sufrir un percance en la última etapa creo que despertó especialmente nuestros sentidos. Ese día no me pegaba tanto a quien tenía delante para aprovecharme de su escudo contra el viento y así mejorar mi aerodinámica. Tenía especial cuidado de por dónde iba “colocando” mi rueda delantera, no fuera a ser que un saliente o un canto afilado del terreno rajara una cubierta, y me di cuenta que cuando no estaba acertado con el sitio por el que hacía pasar la bicicleta el sentimiento de culpa por haber cometido ese error y mi análisis de porqué lo había cometido distraían mi capacidad de concentración y, a veces, esto me llevaba a encadenar varios errores seguidos. Afortunadamente me di cuenta en los primeros kilómetros de esa etapa y mi aprendizaje me permitió evitar más situaciones como aquella. En esas circunstancias la toma de decisiones es continua: ¿paso la rueda por la derecha o por la izquierda de la piedra?, ¿me salgo de la rodada para buscar terreno más compacto?, ¿paso por encima de la zarza porque la alternativa me parece muy irregular?, ¿me acerco o me alejo del corredor que llevo delante?, ¿lo adelanto o lo sigo?, ¿subo o bajo pulsaciones?, ¿me conviene beber o comer de nuevo?…,etc.
Ante tal avalancha de información y la consiguiente toma de decisión es conveniente no detenerse a sobre-analizar. Si lo hago, mi pérdida de foco en el presente, en lo que está pasando ahora, aumenta el riesgo de volver a cometer otro error. Es fácil trasladar este aprendizaje a un proyecto profesional. Toma las mejores decisiones que puedas tomar con la información que tienes. Tomando decisiones también cometerás errores, pero no pasa nada. Olvida tus errores en cinco minutos (en esa última etapa decidí hacerlo en cinco segundos). No te lamentes más tiempo. Busca el aprendizaje que sacas de ellos con rapidez, y sigue poniendo foco en el ahora, en el presente. El pasado ya no existe, el futuro aún no ha llegado, lo que está pasando está pasando ahora. No te pierdas el ahora.

Si movilizadora fue mi experiencia en la Titan, también lo ha sido revivirla para poder compartirla en este artículo.
Confío en que el relato te haya entretenido y que los aprendizajes que yo viví se conviertan en un nuevo mapa que te ayude a alcanzar el éxito en tu carrera profesional y en todo lo que te propongas.

Este artículo está dedicado a personas como mi amigo Pedro que lleva dos años luchando contra un cáncer, a los que sufren violencia de género o acoso, a los que sobreviven en condiciones de pobreza extrema. Todos ellos sí que son Titanes, saben lo que es la verdadera dureza del camino. Lo nuestro, lo de aquellos que buscamos desafíos por voluntad propia en una carrera como La Titan Desert, tan sólo es un paseo en bicicleta.

Jorge Salinas, Presidente de Atesora Group.

 
Artículo completo en la Revista Talento de julio y agosto de 2017. Página 20.
PRIMER APRENDIZAJE: NO ACOMPLEJARSE NUNCA
SEGUNDO APRENDIZAJE: COMPETIR HOY PARA GANAR MAÑANA
TERCER APRENDIZAJE: MODELA A LOS MEJORES
CUARTO APRENDIZAJE: HAZ MÁS CON MENOS
QUINTO APRENDIZAJE: APROVECHA LOS IMPULSOS DE OTROS

Las seis cosas que aprendí en la Titan Desert (O las seis claves del éxito para todo lo que me proponga)

Las seis cosas que aprendí en la Titan Desert (O las seis claves del éxito para todo lo que me proponga) Parte V

QUINTO APRENDIZAJE: APROVECHA LOS IMPULSOS DE OTROS
Etapa 5: Fezzou-El Jorf. 143 kms. 1288+. Un infierno de más de 140 kms.

Esta etapa era la más temida por los participantes, 143 km de desierto, altas temperaturas y un viento que sin ser tan fuerte como los primeros días todavía molestaba, y según la orientación de la marcha se convertía en un importante freno para avanzar.
A esas alturas de la carrera, casi el 25% de los participantes habían abandonado. Los problemas estomacales los primeros días y la fatiga, el agotamiento, los golpes de calor, las averías y alguna que otra caída habían mermado el pelotón.
Mi compañero de batalla ya estaba totalmente recuperado y desde el arranque pusimos una buena marcha. No queríamos forzar porque sabíamos que aquella etapa se le iba a hacer muy larga a muchos. Sin embargo, un terreno compacto con apenas algunos intervalos de camino trialero, nos ofreció un escenario mejor de lo esperado.
Unos cuantos participantes, aquellos que el día anterior habían llegado muy justitos de fuerzas, decidieron no salir temiéndose lo peor, sin embargo, para la mayoría, la etapa fue larga aunque más llevadera de lo previsto. A veces las expectativas en forma de creencias limitantes son las principales boicoteadoras de nuestra vida. Además, el Dios Meteo quiso que durante los últimos treinta kilómetros de la jornada un fuerte viento soplara a nuestro favor con lo que una espalda bien erguida sobre la bicicleta se convertía en una estupenda vela para que llaneando consiguiéramos en alguno de esos últimos tramos más de cuarenta kilómetros de velocidad.
Pensando en las claves que nos permitieron hacer esta etapa en un tiempo extraordinario y con un desgaste menor de lo esperado identifiqué un recurso que apenas habíamos utilizado en las jornadas anteriores: pedalear en grupo. O como dirían los buenos aficionados al ciclismo, “marchar en grupeta”.
En varias ocasiones hicimos grupeta con algún equipo o con algún grupo de participantes que habían decidido hacer el camino juntos. Alcanzar a uno de estos grupos significaba pedalear más protegidos del viento y, al mismo tiempo, obligarnos a no disminuir el ritmo al que íbamos. En ocasiones, por un parón inesperado del grupo, o porque verdaderamente veíamos decaer su ritmo, nosotros decidíamos tirar hacia delante con la intención de alcanzar nuevos compañeros de viaje con un ritmo más adecuado a lo que necesitábamos en ese momento.

El aprendizaje, trasladado al mundo empresarial, puede parecer obvio, sin embargo no siempre somos conscientes de ello. Aprovecha los impulsos de otros, arrímate a aquellas personas que te dan energía y que están empujando en el mismo sentido. A los que te ponen las pilas. No pretendas hacer el camino solo. Una labor de equipo bien alineada, donde además se cultiva la complicidad y la vinculación emocional, es una base extraordinaria para desempeñar el liderazgo y multiplica las posibilidades de éxito de un proyecto.

El incidente más comentado de la jornada fue el error que cometió un grupo de unos cincuenta corredores que, con el objetivo de recortar terreno entre el primer punto de control y el segundo, decidieron navegar por una ruta alternativa a la sugerida por la organización, algo que está permitido dentro de los reglamentos de la Titan, únicamente que al preparar esa alternativa la noche anterior no tuvieron en cuenta la altimetría del terreno y el camino elegido les llevó a través de un terreno ascendente, que por tramos ni siquiera podían hacer montados en la bicicleta, hasta un precipicio desde el que era casi imposible descender por la vertiente contraria salvo que alguien se jugara la vida saltando de saliente en saliente con la bicicleta al hombro, riesgo que asumieron dos participantes. El resto se dio la vuelta acumulando un retraso de tres horas con respecto a los que siguieron la ruta sugerida. El comentario general de los que sufrieron aquel percance fue “deberíamos habernos dado la vuelta antes al comprobar sobre el terreno que continuar en esa dirección era una estúpida huida hacia delante”.
Pasados unos días y analizando el incidente lo conecté con el empecinamiento y cabezonería con la que algunos profesionales abordan circunstancias parecidas, es decir, cuando todo hace indicar que se ha cometido un error y por evitar reconocerlo, para que el ego no resulte dañado, insisten en contra de las opiniones de la mayoría, y hasta de la evidencia. Si te confundes no pasa nada, rectifica, no tengas miedo a utilizar la declaración menos escuchada en el mundo del trabajo: “Me he equivocado”.



Artículo completo en la Revista Talento de julio y agosto de 2017. Página 20.
PRIMER APRENDIZAJE: NO ACOMPLEJARSE NUNCA
SEGUNDO APRENDIZAJE: COMPETIR HOY PARA GANAR MAÑANA
TERCER APRENDIZAJE: MODELA A LOS MEJORES
CUARTO APRENDIZAJE: HAZ MÁS CON MENOS
SEXTO APRENDIZAJE: OLVIDA TUS ERRORES EN CINCO MINUTOS


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