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Taller la empresa más camaleón que nunca

Presentación taller virtual: La empresa más camaleón que nunca

Sabemos que el futuro no está escrito. Es difícil predecirlo.

Creemos que sabemos lo que nos espera y para dónde parece que apuntan las cosas pero la realidad es que si miramos la historia hemos hecho muchas previsiones que nunca se cumplieron.

Pero de lo que sí estamos seguros es de las competencias que tienen que imperar en las organizaciones para ser exitosas en un futuro: adaptabilidad continua, capacidad de innovación y capacidad de reinventarse.

Saber adaptarse a los cambios y reconocer tendencias será clave para el crecimiento y la permanencia de los negocios.

Creemos que el futuro de las empresas es convertirse en empresas camaleón para aprender a adaptarse al medio en cualquier momento y circunstancia; no sólo al “hoy” sino a cualquier cambio y circunstancia que venga porque las empresas, los puestos de trabajo, ya no duran para siempre, pasan a ser efímeros y a estar regidos por la mutabilidad.

Desde nuestro concepto de empresa camaleón compartiremos qué hacer, cómo reinventarnos y qué tipo de mentalidad creemos que debería imperar en las empresas. Nuestro objetivo se enfoca en ayudar a construir empresas flexibles y adaptables.

Objetivos:

• Conocer las claves y palancas de las organizaciones camaleón, preparadas para el mundo actual
• Analizar las bases culturales que permitan desarrollar una transformación
Impulsar los cambios para alcanzar una cultura innovadora y colaborativa
• Lograr un lenguaje común ante el cambio
• Mejorar la gestión del talento, la transparencia, el desarrollo de equipos y del liderazgo
• Desactivar los inhibidores culturales que impiden un desempeño superior
• Trabajar en la diversidad

Fecha:

Jueves 29 de abril de 2021 – 16:00 h Central European Time (CET)

Duración: 120 min

Formato: Taller-Presentación Virtual

Invitación exclusiva para RRHH. Plazas limitadas a 16 participantes por edición

Envía tu solicitud al email info@atesoragroup.com indicando tu nombre, empresa, cargo, email corporativo y teléfono.

Este taller es una reflexión y análisis integral de la evolución de conciencia necesaria para el futuro. En definitiva, un paseo por el ecosistema del cambio y la actitud necesaria para conseguir un salto evolutivo. De ahí las 6 claves que proponemos: la cultura que tiene que acompañar el cambio, líderes comprometidos con una nueva manera de mirar el mundo, capacidad de innovación, liderar desde la diversidad, elegir estructuras y procesos adecuados para ser ágiles y flexibles, y tener un propósito que ayude a diseñar estrategias innovadoras y competitivas.

¿Sabes realmente en qué punto se encuentra tu organización? ¿Sabes si estás preparado para liderar equipos en este nuevo camino o qué se espera de ti como líder? ¿Sabes cómo provocar ese salto evolutivo que necesitan las organizaciones?

En este taller encontrarás la respuesta a estas preguntas y a otras inquietudes que puedan surgir en el viaje hacia la transformación. Descubrirás las seis palancas que hay que activar para reorientar tu organización y poner en marcha el verdadero motor del cambio y las pautas necesarias para hacer frente a los nuevos desafíos.

Te animamos a conocer la estrategia del camaleón.

“Desde la orilla tienes que remar hasta donde están las olas, encararlas y una vez allí decidir cuál coges para que te permita ponerte en pie en la tabla y empezar a disfrutar. Si por el contrario decides quedarte quieto la ola pasa por debajo de ti, te sube y baja como un tiovivo, o peor aún si esperas a que la ola rompa sin haber remado hacia ella, puede que te coja con toda su fuerza y te ponga en peligro”.

 

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Presentación minitaller virtual gestión asertiva de las relaciones online Mantén sana tu red de comunicaciones Atesora Group Learning For Results

Presentación taller virtual: Gestión asertiva de las relaciones online

GESTIÓN ASERTIVA DE LAS RELACIONES ON LINE: Mantén sana tu red de comunicaciones

En tiempos “normales”, cultivar un estilo asertivo de comunicación es esencial para combinar la productividad del negocio con la positividad de unas relaciones saludables. En los momentos actuales, cuando la tensión de preservar los resultados se combina con la incertidumbre de la situación y el hastío del aislamiento físico, cuando estamos manteniendo cada semana decenas de conversaciones, reuniones y proyectos a través de la frialdad de una pantalla, aumenta seriamente el riesgo de caer en comunicaciones cada vez más tóxicas por su agresividad o por su pasividad.

Una vez pasado el susto inicial, es el momento de que los equipos adquieran nuevos hábitos. Comunicarse asertivamente a través del espacio virtual es el primero y más importante de todos ellos.

Fecha:

– Jueves 15 de abril 2021, 16:00h CET (Centran European Time)

Duración: 90 min

Formato: Taller Virtual

Invitación exclusiva para RRHH. Plazas limitadas a 15 participantes por edición

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remando juntos coaching de equipos

Remando Juntos: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

Los equipos producen resultados que los individuos simplemente no pueden actuando por sí solos. A menudo decimos que un equipo es más que la suma de las partes, pero lo que no se suele tener tanto en cuenta es que  también puede llegar a ser menos que la suma de sus partes. Un equipo que funciona mal opera peor que la suma de las personas individuales que los componen. Si identificamos cómo y por qué esto está sucediendo, podemos transformar, a  las personas, a sus  equipos, y por ende, a las organizaciones a las que pertenecen.

En este sentido, podemos ver cualquier equipo como una aglomeración de personas individuales y las relaciones simples entre ellos. También podemos verlo como un sistema total de relaciones que interactúan. Éste es el marco desde el cual opera el coaching de equipos y desde el cual buscamos el cambio, entendiendo al equipo como un sistema global interdependiente que existe para generar resultados. La productividad, por tanto, es el objetivo primordial que impulsa todo aspecto de la vida de un equipo, siendo el “rasero” por el que tendemos a medirlo. Pero los resultados que obtienen, sólo es una de las variables para mantener su rendimiento de forma sostenida. La positividad existente en el equipo, entendida como el proceso y la relación necesaria entre sus miembros para llevar a cabo la tarea, es la 2ª de las variables necesarias para constituir un equipo de alto rendimiento que obtenga resultados sostenidos en el tiempo.

Con este objetivo de equilibrar la productividad  y  positividad del equipo, se inició un proceso de acompañamiento con el Comité de Dirección (Senior Leadership Team)  de una multinacional. El propósito de la intervención fue facilitar la integración, alineación y cohesión de los integrantes del equipo como paso previo para impulsar el cambio cultural necesario dentro de la división de España. Conseguir la integración de la identidad global junto con la identidad local (Identidad “glocal” en términos de la cultura corporativa), fue uno de los principales retos que acompañaron todo el proceso de cambio.

El desarrollo de la Intervención de Coaching de Equipos se implementó a lo largo de 5 Fases claramente diferenciadas, cada una de las cuales servía de “puerta” y punto de partida para la siguiente. La duración total del proceso llevó 6 meses:

– Fase 1ª: El Proceso de Coaching de Equipos se inició con una serie de Entrevistas Individuales por parte del Coach de equipos con cada uno de los 7 miembros integrantes del Senior Leadership Team. El objetivo de estas entrevistas fue el de conocer el contexto del equipo desde la percepción de cada uno de sus integrantes. Es una evaluación de factores clave relacionados con las tareas, las relaciones, el ambiente del equipo y las emociones, tal y como son percibidas por los miembros del equipo. De igual forma sirve para definir en mayor detalle los objetivos de trabajo, así como los elementos de medida de éxito, permitiendo la gestión de las expectativas e incertidumbres a cerca de lo que puede o no esperarse de un proceso de estas características.

– Fase 2ª: Se utilizó una Herramienta de Diagnóstico de Equipos a través de la cual se midieron la dimensión de Productividad y de Positividad del equipo al inicio del proceso. Se obtuvo una “radiografía” de sus fortalezas y potenciales áreas de mejora de acuerdo a cómo estaban siendo percibidas por los integrantes del equipo. En este sentido, la “foto” evidenció notables carencias en las fortalezas de Productividad, principalmente en las áreas de competencia de Toma de Decisiones, Alineación, Proactividad, Responsabilidad y Estrategias entre otras.

Remando Juntos”: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

Las calificaciones más bajas en productividad pusieron de manifiesto la existencia de “juegos de poder”, la resistencia al cambio, o la falta de cohesión como algunos de los aspectos peor puntuados. Es importante resaltar el hecho de que las puntuaciones fueron las establecidas de acuerdo a las percepciones de los propios integrantes y no a una mera interpretación de la herramienta.

Remando Juntos”: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

De igual forma, en la dimensión de Positividad del equipo, se identificó la existencia de dificultades en las relaciones, la confianza entre sus miembros, el respeto o el optimismo como piedras angulares sobre las que trabajar.

Remando Juntos”: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

Las calificaciones más bajas reflejaron una cultura de feedback pobre, con fuertes barreras defensivas entre sus miembros, y dificultades a la hora de tratar de forma constructiva los conflictos.

Remando Juntos”: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

Fase 3ª: Sesión de kick-off. A través de diversas dinámicas de reflexión, el Coach de equipos fue realizando la devolución de los resultados en una sesión de dos días completos de trabajo (16h), mediante la cual se definieron los comportamientos que el equipo necesitaba Mantener y Cambiar, así como los Indicadores de Rendimiento por los cuales se iba a regir el proceso de medición. Entre otras áreas de acuerdo, se apostó por la necesidad de mejorar la comunicación, la co-responsabilidad, la sinceridad entre sus miembros o el respeto por la diversidad de opiniones. Incrementar los resultados de negocio y trabajar  la imagen del equipo frente a la organización, fueron otros de los aspectos claves que se abordaron. Durante esta sesión, el Coach es el responsable de generar el contexto necesario de apertura y receptividad en el equipo para conseguir su implicación y compromiso. También trabajó con ellos algunas habilidades y competencias conversacionales y emocionales para mejorar su interacción y funcionamiento como equipo.

Junto a la Herramienta de Diagnóstico se empleó un Indicador del Tipo Psicológico para integrar la diversidad de perfiles individuales. Esta herramienta permitió crear un lenguaje común, libre de juicios críticos, desde el cual poder entender, apreciar y aprovechar  la diversidad de perfiles.

El fin de esta fase, culminó con la definición de una operativa y plan de acción grupal que englobara los compromisos grupales/individuales que se habían adquirido.

Fase 4ª: Acompañamiento del Equipo durante las Reuniones. A lo largo de 5 meses se acompañó al Comité en el contexto de sus reuniones. Es importante en esta fase la mirada sistémica del Coach sobre el equipo, aportándole una visión externa que permita poner de relieve la “identidad”  y procesos del equipo considerado como un “todo”. El Coach intervino desde la pregunta, el feedback y el feedforward, abriendo espacios conversacionales que generaron nuevas posibilidades de reflexión, elección y acción. Estas sesiones sirvieron para dar seguimiento a los compromisos grupales y planes de acción acordados en la fase anterior, al tiempo que permitió al equipo un mayor nivel de consciencia, autonomía y autogestión sobre su funcionamiento.

Resultados del Proceso

Al finalizar la fase de acompañamiento, se volvió a pasar la Herramienta de Diagnóstico de Equipos para medir el incremento experimentado en las diferentes áreas de trabajo. En relación a los factores claves de Productividad, el equipo creció en un 54 % con respecto al diagnóstico inicial. La gestión eficaz de recursos, la definición de procesos estructurados de toma de decisiones, así como el sentido de co-responsabilidad de sus miembros, fueron algunos de los aspectos más destacados.

Remando Juntos”: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

De igual forma se incrementó en un 52% el nivel de Positividad del equipo. Algunas competencias clave como la Confianza, el optimismo de sus miembros o el respeto, aumentó en más de un 80% con respecto al punto de partida.

A nivel organizacional, la existencia de un mayor alineamiento en el equipo derivó en una estructura más cohesionada a nivel interdepartamental, más efectiva y flexible en su respuesta ante las demandas del mercado y más “visionaria”, en el sentido de disponer de una dirección y estrategia clara de actuación. Se consiguió integrar la identidad local y global de una forma armoniosa. Actualmente (2 años después de la intervención) el equipo sigue manteniendo y consolidando su nueva “cultura” a pesar de los recientes cambios que ha experimentado a nivel de management.

Remando Juntos”: Desarrollo y Resultados de un Proceso de Coaching de Equipos

Desde mi experiencia, el Coaching de equipos es una poderosa herramienta para catalizar cualquier proceso de cambio en el seno de un departamento/organización.

No nacemos sabiendo trabajar y vivir de forma efectiva en un equipo, es algo que tenemos que aprender. Sin embargo ese “aprender” es intuitivo, inconsciente y poco sistemático. Cualquier sistema (y un equipo es un sistema) puede incrementar su nivel de eficacia como tal si aprende a verse, entenderse y actuar como un todo unido.

Jorge SalinasPresidente de Atesora Group y Coach MCC por ICF.

True Escape Coaching Experience Atesora Group

True Escape Coaching Experience: Invitación a la 1ª Sesión de Team Building Virtual

Desde la óptica de facilitar cambios conductuales, una dinámica de grupos -como por ejemplo una Escape Room- es un vehículo idóneo para provocar en un breve espacio de tiempo comportamientos que, en condiciones normales, tardarían semanas o meses en mostrarse, requiriendo además una observación muchas veces imposible en el lugar de trabajo.

Por este motivo, desde Atesora Group en alianza con la herramienta Fast Pace -el primer True Escape remoto- te invita a probar una Experiencia Virtual única que hace uso de la más alta tecnología para desarrollar habilidades de comunicación y trabajo en equipo, combinando el enfoque de vanguardia de la técnica de Escape Room virtual, con la metodología que brinda el Coaching de Equipos.

Objetivos:

Experimentar la metodología de Escape Room Virtual con el fin de permitir a los equipos desarrollar competencias conversacionales y de trabajo en equipo de una forma rápida y altamente efectiva.
• Disponer de un marco diferente y movilizador para provocar movimientos personales con relación a habilidades tan diversas como el liderazgo, la resiliencia, la resistencia al estrés, la gestión de la incertidumbre o la capacidad de autogestión entre otras.
• Entender cómo integrar el coaching y la tecnología de Escape Room remoto para realizar intervenciones con Equipos, tanto desde un punto de vista desarrollativo como paliativo.
• Simular situaciones en las que de una forma natural se manifiesten las dinámicas relacionales que subyacen en los equipos, diagnosticando cómo están funcionando y qué potenciales gaps pudieran tener. 

Fecha:

Jueves 18 de marzo de 2021

Horario: 16.00h Central European Time (CET)

Duración: 120 min.

Formato: Taller-Presentación Virtual

Invitación exclusiva para RRHH. Plazas limitadas a 16 participantes

** Taller-presentación en colaboración con Cripthos

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Estímulo vs. Causa: Vivimos lo que interpretamos

Estímulo vs. Causa: Vivimos lo que interpretamos

Todos conocemos personas en nuestro entorno que viven vidas de auténtico drama, no tanto por las situaciones que “objetivamente” afrontan, sino por su manera de vivirlas y sentirse victimizados por ellas. A menudo se quejan de lo mal que les trata la vida o los demás, bien sea en las relaciones, en las escasas oportunidades que se les presentan o en el trato -o, como dirían ellos, maltrato– que reciben a pesar de su demostrada valía. No es infrecuente que, como consecuencia de esa actitud, muchas de las personas que les rodean terminan sintiéndose vaciadas de energía después de una extenuante conversación con ellos, a menudo unidireccional.

Un rasgo común que parecen exhibir estas personas -y todos caemos alguna vez en este tipo de victimismo- es que no asumen la autoría en su proceso de crear significado. No se ven como parte de la ecuación problemática y, por tanto, no pueden participar en la búsqueda de la “solución”. Hay una relación de causalidad directa entre las situaciones que viven y el motivo de sus males. Y esto en gran medida condiciona su calidad de vida. Con esto no estoy diciendo que no haya situaciones dramáticas que nos puede tocar afrontar, sino que la intensidad de ese drama siempre estará sujeta a la manera de observarlas e interpretarlas.

Hay muchos modelos que explican de forma conceptual cómo funciona nuestro pensamiento, y todos ellos tienen en común que suponen una simplificación de los procesos que llevamos a cabo inconscientemente a la hora de responder y dar sentido al mundo. Por tanto, en cierta medida, nunca representarán fielmente la complejidad de las interacciones que se producen entre nuestra mente y el entorno. A pesar de esto, nos ayudan a tener distinciones sobre nuestra propia experiencia, y así disponer de una comprensión útil y práctica de cómo poder intervenir más activamente, tanto en nosotros mismos como en los demás, a la hora de facilitar el cambio.

Es importante entender que cuantas más distinciones poseamos más tendremos disponible del mundo, pudiendo ser más conscientes de los procesos que creamos a la hora de pensar, sentir y hacer. También es relevante comprender que no respondemos al mundo directamente, en base únicamente a lo que percibimos con nuestros sentidos, sino en función de cómo le hemos dado sentido. Somos seres creadores de significado que elaboramos a través de nuestros juicios y valoraciones. Como decía Nietzsche, lo que nos diferencia del resto de especies es que “somos animales que emitimos juicios”.

Quiero presentar un sencillo modelo que puede arrojar algo de luz sobre este particular. Que sea fácil de entender, no quiere decir que no implique un gran desafío aplicarlo. Lo podemos resumir con el acrónimo S.P.E.C. Cuatro letras que representan un ciclo continuo y bidireccional que engloba diferentes elementos:

El primero es la “S” de SITUACIÓN: A cada instante estamos enfrentando diferentes escenarios y circunstancias con las que tenemos que lidiar. Tendemos a calificar esas situaciones como “buenas” o “malas”, y nos sentimos afortunados o desgraciados como consecuencia de ello. Sin embargo, las situaciones por sí solas no son ni buenas ni malas. Aunque nos cueste asumirlo, por negativas que las podamos percibir, son neutras. Una misma situación enfrentada por dos personas diferentes puede ser vivida de formas muy distintas. Un ejemplo aparentemente “descafeinado” nos puede ayudar a entender algo más esto. Imaginemos que se le pincha a alguien la rueda de su coche. Esto lo podría vivir subjetivamente como un problema, si para él o ella fuera importante llegar puntual a una reunión o a esa entrevista de trabajo tan deseada, generándole ansiedad o tensión en consecuencia; pero también podría vivirla como una oportunidad si lo que quería era precisamente una buena excusa para saltarse ese tedioso encuentro. Por tanto, podemos decir que el cómo respondamos y demos sentido a las diferentes situaciones dependerá de algo que no necesariamente está en el mundo, sino en nuestra manera de pensar, y darle sentido a lo que nos sucede. Aunque es fácil de entender intelectualmente, es tremendamente desafiante generar la distancia psicológica necesaria para no quedarnos atrapados en las situaciones que no nos agradan. Y esto conecta con la siguiente letra de nuestra secuencia, en la que se empieza a revelar nuestra autoría y participación en ese apasionante proceso de crear significado.

La “P” de PENSAMIENTO. Nuestro pensamiento está compuesto por una gran variedad de procesos que nos hacen propiamente humanos; nuestros juicios, valoraciones, creencias, paradigmas y modelos mentales son algunas de las herramientas que vamos desarrollando inconscientemente a lo largo de nuestra vida. Estás, a su vez, están influidas por nuestro entorno, cultura o contexto cultural. De ahí que sean el origen de muchos malentendidos en la comunicación. En cualquier caso, nuestro pensar lo creamos activamente nosotros mismos. Esto implica que si somos conscientes de ello nos daremos cuenta de que sentirnos mal o bien con las cosas que nos acontecen no será tanto causa directa de los escenarios que nos toca afrontar, sino en mayor medida de nuestra manera de percibirlos. Podemos y debemos hacernos responsables de esos juicios y valoraciones que nosotros mismos creamos, y que en muchas ocasiones son una gran fuente de tensión y malestar. La situación será el estímulo o disparador para sentirnos bien o mal, pero la causa siempre estará en nosotros mismos y nuestra manera de estar pensando.

Así que según como pensemos así nos sentiremos. Y esto conecta con nuestra siguiente letra de esta secuencia: la “E” de EMOCIÓN. Nuestras emociones, en gran medida, serán fruto de cómo pensemos las cosas. Podremos sentir miedo, alegría o enfado como consecuencia de diferentes interpretaciones. De igual modo será más probable que experimentemos determinados tipos de pensamientos en función de las emociones y/o estados de ánimo en los que nos encontremos inmersos. Es un proceso bidireccional y recíproco que se basa en un complicado juego de influencias, pero que tiene un gran impacto en las decisiones y acciones que elegimos emprender.

Y es precisamente el actuar el último paso de nuestra secuencia. Tal cual pensemos y nos sintamos ante las situaciones, así nos comportaremos.

Nuestros COMPORTAMIENTOS “C” serán las elecciones que hagamos para responder a las situaciones que afrontamos. Sin embargo, tales comportamientos, como hemos comentado, estarán fuertemente condicionados por lo que pensemos y por cómo nos sintamos. En palabras de uno de los grandes pensadores del management, Stephen Covey, entre estímulo y acción siempre hay un espacio de libertad y elección humana.  Esto nos faculta para responder de acuerdo con nuestros principios y valores. En esencia, es lo que nos hace humanos y nos permite afirmar que somos los arquitectos de nuestro propio destino; aunque muchas veces sea realmente desafiante llegar a construir este sentido, sobre todo cuando la vida parece golpearnos con un sinfín de malas nuevas.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿Dónde tenemos capacidad de intervenir directamente?

Efectivamente, en nuestro pensamiento y en nuestras acciones. Las emociones no serán algo que podamos elegir. Si así fuera, todo el mundo elegiría las emociones “positivas” y evitaría en todo momento las aparentemente “negativas”. Es un mecanismo biológico y reactivo que nos sucede y que nos da información acerca de necesidades que tenemos. Sin embargo, podemos intervenir y gestionarlas en gran medida desde nuestro pensar, haciendo un uso inteligente de ellas. Y de igual modo no podemos elegir las situaciones que nos ocurren, es decir, no podemos elegir las cartas que nos toca jugar en el juego de la vida. Pero si cómo jugarlas.

Vernos a nosotros mismos como seres creadores de significado nos da la oportunidad de asumir un mayor grado de responsabilidad, sobre todo en los momentos en los que más parece castigarnos la vida. Sin embargo, siempre nos da la posibilidad de volver a coger el volante que en algún momento hemos soltado y dar el giro necesario que requiere nuestra vida.

“Mirada de cerca, la vida es una tragedia; pero vista de lejos parece una comedia. No te la tomes demasiado en serio, porque nunca saldrás vivo de ella”.-Charles Chaplin

Miguel Labrador. Director de Desarrollo Directivo de Atesora Group.